(14 marzo 2011) El encarecimiento de alimentos y los combustibles a nivel internacional ponen en riesgo a las familias guatemaltecas, debido al alza en el costo de la vida, Datos del Fondo Monetario Internacional (FMI) afirman que el Índice de Precios de los alimentos, que conjuga las cotizaciones internacionales de productos como maíz, arroz, trigo, entre otros, alcanzó en enero último su nivel máximo histórico al ubicarse en 183.3 puntos.
Esa cifra es superior a los 179.7 puntos alcanzados durante la crisis de confianza de junio del 2008, la peor de la debacle económica mundial. En ese año, el indicador fue impulsado por un aumento en la demanda de alimentos de China e India, y la decisión de inversionistas de buscar un lugar seguro para colocar su dinero. En la actualidad, los precios vuelven a subir por efecto de un aumento en la demanda de productos alimenticios de esos mismos países. El impacto ya es sensible en el país.
"El alza en precios de alimentos y materias primas es a nivel mundial y no hay escape; vemos impacto en los precios internos y eso se empezó a evidenciar en el IPC (Índice de Precios al Consumidor) de febrero", explicó Mario García-Lara, ex vicepresidente del Banco de Guatemala (Banguat). El IPC el mes pasado alcanzó el 5.24 por ciento elaborado cada mes por el Instituto Nacional de Estadística (INE) para medir el costo de la vida o inflación. Pérez-Lara consideró que durante los próximos meses los guatemaltecos deberán lidiar con aumentos en los precios de productos, pero que eventualmente estos disminuirán. "Por ahora tendrá un efecto, pero a nivel mundial habrá movimientos de producción que hará que los precios bajen", expresó. Durante el mes último, según el IPC, el precio del maíz subió 10.2 por ciento, que se sumó al 5.3 por ciento de enero.
Las tortillas también sumaron en dos meses 11.7 por ciento de alza; el pan aumentó 3.5 por ciento el mes pasado y la gasolina lo hizo en 7 por ciento, entre enero y febrero. Jorge Santos, economista del Centro Internacional de Investigación en Derechos Humanos, dijo: "El primer riesgo es en la profundización del precio de los granos básicos, lo que trae un riesgo de inseguridad alimentaria, que afectaría a varios segmentos de la población y en general las familias y actividad económica se verán golpeados". A criterio de Santos, el encarecimiento internacional de los alimentos provoca un deterioro en la capacidad de compra, lo que puede llevar a la quiebra a pequeños y medianos empresarios. "Si hay problemas para colocar los productos esto puede derivar en desempleo, ya que cuando hay menos consumo, también menos producción y, por ende, recortes, porque este es un círculo perverso", explicó. Fuente prensa libre
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